Por Gustavo R. Garca
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La Ley 1.016, que establece el rgimen jurdico para la explotacin de los juegos de suerte o de azar, genera un grave desequilibrio entre el funcionamiento de los grandes casinos y los juegos electrnicos que proliferan en gran cantidad en las distintas ciudades del pas.
Estos pequeos locales dedicados al juego de azar subsisten ante el amparo de la propia ley, que en sus artculos 22, 23 y 27 faculta a las municipalidades del pas a habilitar este tipo de juegos.
La existencia de este tipo de locales representa un gran perjuicio para las grandes firmas que deben participar en licitaciones de la Comisin Nacional de Juegos de Azar (Conajzar), pagar importantes sumas al fisco y cumplir con una serie de exigencias legales.
La industria del juego ha conocido de un crecimiento desmesurado en los ltimos aos en el Paraguay, especficamente con la aparicin de locales de casinos electrnicos, que en algunas ocasiones hasta funcionan al margen de la ley.
Si bien existe un organismo estatal encargado de regular esta actividad, que es la Conajzar, la propia Ley 1.016 concede a los municipios la facultad de autorizar la explotacin de los juegos electrnicos, siempre y cuando se adecen a la normativa legal, en tanto que, para los juegos de naipes, se requiere necesariamente de la concesin otorgada por la Conajzar.
Sin embargo, a pesar de que los juegos de naipes son concedidos nicamente a los casinos legalmente constituidos, algunos locales de juegos electrnicos incorporaron la modalidad denominada Texas Hold Em Poker, que bsicamente es un juego de mesa, dedicados al juego de naipes.
Varios locales electrnicos solicitaron la autorizacin municipal e instalaron esta modalidad en forma directa, que bsicamente es un juego de mesa y no electrnico.
Los representantes de estas casas de juegos electrnicos aseguran que el Texas Hold Em Poker es un deporte, ms que un juego de azar.
Como este sistema, existen otros muy similares a los juegos de casino.
De acuerdo a la normativa vigente, solo los casinos legalmente habilitados pueden hacer operar en sus instalaciones los juegos de mesa vivos.
La permisividad legal y el poco control efectuado, especialmente por los municipios, generan esta grave situacin que beneficia a algunos y perjudica a otros.
La inaccin de las autoridades, sumada al vaco legal, favorece la explotacin irregular de este juego de naipes, que no es precisamente electrnico, en locales no habilitados para ello.
En los ltimos aos, los juegos de azar fueron cambiando de modalidad, convirtindolos tambin en electrnicos. Esta situacin no es considerada por la ley y la misma genera este tipo de desajuste, por lo se hace necesario una revisin de la ley.